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Ahora que usted ya tiene una mejor comprensión de lo
que es la planificación de sitios, de algunas razones por
qué es importante la planificación de sitios y quién en la
planificación de sitios, vamos a dar un vistazo a los pasos
que corresponde seguir en el proceso general que nos ocupa.
Defina el problema. Participan el cliente, el
desarrollador, los reguladores y los residentes, para
determinar que es lo que quieren construir. Lo más seguro
es que el cliente ya tendrá algunos elementos que están
definidos, tales como el número de unidades o el tipo de
vivienda y otros elementos que necesitan estar mejor
definidos, tales como la cantidad de espacio libre y la red
de caminos que quiere usar. Estos elementos son
frecuentemente llamados “el programa” para el sitio, que
puede ser analizado mediante un proceso conocido como
visualización para crearse una idea de lo que el cliente quiere
llegar a lograr. (El proceso de visualización se discute en la
Sección 1.5).
Recopile la información pertinente. Para empezar el
proceso del diseño, el planificador debe recopilar la
información necesaria acerca de los sistemas naturales y
culturales que tienen alguna conexión con el sitio. Esto
normalmente incluye mapas, reportes, fotografías aéreas,
documentos de planificación—cualquier cosa que pueda tener
información acerca de un sitio o que pueda tener un impacto
en el mismo. Frecuentemente los profesionales técnicos han
sido entrenados para saber qué información necesita ser
recopilada. Por eso es importante que participen en esta tarea.
Esta es la primera etapa para entender las características del
sitio.
Documente, analice y entienda el contexto del sitio. La
recopilación de la información le da al planificador, a los
profesionales técnicos y al cliente una idea inicial de la
naturaleza del sitio, tal como el tamaño, la localidad, la
estabilidad del suelo, qué usos se le pueden dar en vista de los
vecinos y las regulaciones de la planificación y del propietario.
El próximo paso es caminar por todo el sitio para entender la
información del contexto en el lugar y para la información
que pueda estar errónea o que falte en el mapa. Los mapas
son buenas fuentes de información, pero para poder tomar
una decisión informada acerca de si un lugar es propicio para
un desarrollo, lo mejor es verlo. Al caminar alrededor de un
sitio potencial para un desarrollo, uno puede ver
inmediatamente las restricciones (ejemplo, una pendiente muy
empinada) y las oportunidades (ejemplo, una buena fuente
de agua limpia) que no esté muy clara en un mapa o que se le
haya hecho una representación equivocada. Esto demuestra
las realidades que se deben confrontar durante la planificación,
el diseño y la construcción. Quien quiera que haga la caminata,
se le recomienda anotar en un cuaderno de apuntes todo lo
que ve.

Sintetice las restricciones y las oportunidades. El
contexto y la información de un sitio dará como resultado
el entendimiento de las restricciones y las oportunidades
de un sitio específico y el contexto de sus alrededores. Un
profesional técnico creará un mapa base mostrando todas
las condiciones existentes en el sitio. El planificador y el
cliente pueden tomar entonces una decisión informada
acerca de que construir en ese sitio y, si deciden construir,
qué es lo que tienen que tomar en consideración. Según
Brandes, “Un sitio difícil es cuando el programa de
desarrollo no se ha hecho a la medida física (humana) o a
las condiciones naturales del sitio.”
Desarrolle planes de concepto y planes funcionales.
Después de que se han conocido las limitaciones y las
oportunidades y se ha tomado la decisión de seguir adelante
con el proyecto, el desarrollador y los profesionales técnicos
pueden empezar el proceso de planificación. [A
continuación está un concepto generalizado del proceso
de planificación—su comunidad puede tener un proceso
de planificación que difiere de éste.] Primero ellos verán
como pueden conectar los objetivos que se deben reunir
con las realidades del sitio por medio del desarrollo de un
plan de concepto. El plan del concepto es muy general,
usando formas abstractas para demostrar las relaciones
básicas entre los diferentes usos. La información del cliente,
los reguladores y los residentes pueden ayudar a asegurarse
que se desarrolle un plan del concepto aceptable. Siguiendo
el concepto del plan, el desarrollador y los profesionales
técnicos empiezan entonces a desarrollar un plan funcional,
determinando en términos más precisos que es lo que se
intenta hacer en un sitio específico: estructuras, número
de estructuras, red de caminos espacio libre y cómo usarán
el espacio los residentes. Al igual que con el plan del
concepto, los reguladores también deberían revisar el plan
funcional para asegurarse que el plan tal como está reúne
las normas básicas, los códigos y las regulaciones para un
desarrollo local. Se sugiere que se desarrollen planes
funcionales alternativos, para ver como al cambiar ciertos
factores, tales como la red de caminos afecta el diseño y la
función del sitio.
Cree un plan final y un esquema. El proceso del
desarrollo de planes funcionales alternativos lleva a la
selección de una alternativa preferida—uno le permita
construir fuera del programa, que trabaje con el carácter
del sitio y sus sistemas naturales y que cumpla las normas
y regulaciones. Este proceso puede incluir la negociación,
reuniones públicas u otros mecanismos para seleccionar el
diseño óptimo que reúna los objetivos del programa y del
proyecto en general. Es importante que a través de este
proceso se mantenga a mano la información aprendida
durante la faceta de análisis del sitio. Esta información
servirá para las decisiones a tomar durante las
negociaciones. Una vez que una alternativa preferida ha
sido escogida y ha sido acordada, el desarrollador y los
profesionales técnicos refinan el plan funcional y hacen un
bosquejo del plan. Esto consiste de un diseño detallado
del sitio, mostrando localidades específicas de los hogares,
localidades de las carreteras, linderos de los lotes, áreas
protegidas para espacio libre y la planificación y futura
localización de las instalaciones públicas tales como escuelas
e iglesias.
Ejecute el plan final. Después de que el bosquejo del plan
ha sido creado, el desarrollador y los profesionales técnicos
podrán dirigirse a los asuntos que necesitan llevarse a cabo
para poder hacer el plan una realidad. En colaboración con el
cliente, el desarrollador crea un presupuesto del proyecto,
estimando cuanto se gastará en el programa del proyecto, para
monitorear el progreso de las actividades de la construcción.
Los profesionales técnicos desarrollarán planos de ingeniería
de la construcción para el trazado de las calles y las estructuras,
un plano de cortes y niveles con los puntos de elevación, un
plan paisajístico del sitio, un plan de control de erosión, un
trazado de redes y carreteras y un perfil de los servicios, un
plan de siembra para la vegetación, planos y secciones para
detalles del sitio, dibujos arquitectónicos para la construcción
de viviendas y las indicaciones técnicas del desarrollo del sitio,
esta última para asegurar que el proyecto se complete de
acuerdo al plan general.
Una lista de revisión del plan del sitio puede ser utilizada
para asegurarse de que todo lo que se necesitaba hacer fue
tomado en consideración. El desarrollador también necesita
trabajar con el cliente para preparar cualquier documentación
requerida por los reguladores, así como los permisos necesarios.
Si el proyecto se va a completar en facetas, el planificador
necesitará tener indicaciones específicas y un itinerario para
completar cada faceta.
Finalmente, si el planificador no está encargado de la
construcción, el cliente necesitará hacer contratos con la gente
o la compañía que la va a hacer.
Supervisando el proceso de construcción. Una vez que el
desarrollador, los profesionales técnicos y el cliente han
completado toda la documentación del proyecto, los dibujos
de ingeniería y todo el papeleo necesario, el desarrollador puede
pasar a monitorear el proceso de construcción. Esto involucra
el caminar en el sitio periódicamente para ayudar a asegurar
que la construcción será terminada tiempo y de acuerdo a las
especificaciones. Se hace énfasis en cuanto a que el cliente y el
constructor tengan control de la calidad, contando con la
ayuda de los profesionales técnicos y de esa manera participan
n los futuros residentes en la supervisión del área donde se
edificarán las viviendas.
Es importante saber que el proceso de planificación de sitios
puede requerir frecuentemente el regresar a los pasos previos
y ver la información de una forma completamente nueva. Uno
también puede empezar en un punto diferente, tal como
identificar un sitio antes de un programa de desarrollo. Usted
verá que el manual está organizado de esa forma, para enfatizar
la selección del sitio y los aspectos de análisis de la planificación
del lugar. En lugar de proceder en una línea recta, piense en el
proceso como un círculo que continuamente se está auto
alimentando. La planificación de sitios es un proceso de
aprendizaje, donde la forma, el programa y el sitio emergen
gradualmente.
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