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El desarrollo humano tiene un impacto en el medio ambiente y la biodiversidad
en dos escalas separadas, pero interactivas: la ancha escala del paisaje, tal
como un valle entero y la más focalizada escala del sitio, tal como un
desarrollo particular dentro de un valle.
La escala del paisaje. Antes de escoger un sitio o
de tomar decisiones para un desarrollo en un sitio que ya ha sido escogido, es
importante entender el contexto ambiental en la escala del paisaje. En esa
escala, el desarrollo humano influencia la distribución, la supervivencia y la
persistencia de las poblaciones y comunidades mayores de plantas y vida
silvestre. La meta de trabajar con la escala del paisaje es entender y mantener
la variedad y la extensión de hábitats valiosos y de preservar oportunidades
para el movimiento animal entre esos hábitats. Esto se puede lograr mediante el
uso de técnicas que identifican las áreas que tienen un alto valor ambiental
para que el desarrollo se pueda dirigir hacia áreas que son menos importantes
para la vida silvestre. Un entendimiento crítico del paisaje natural es esencial
para este procedimiento.
La creación de un inventario de las especies de vida silvestre y el aplicar
un sistema de rango que señalará qué especies recibirán prioridad para la
protección y para la inversión en la conservación es un buen primer paso. La
prioridad principal debería ser asignada al hábitat para las especies amenazadas
o en extinción, especies que son especialmente sensibles a la actividad humana,
hábitat que es regionalmente único y áreas que apoyan grandes números de
especies nativas. Un mapa, o mapas sobrepuestos, deberían también ser creados
para identificar espacialmente estas áreas naturales críticas y como se
relacionan dentro del paisaje.
A pesar de que la cantidad de trabajo para tal investigación puede ser
considerable, en parte debido a la naturaleza fluida migratoria de las plantas y
la vida silvestre, se debería hacer un mayor esfuerzo de ser tan preciso como
sea posible. A menudo los ecologistas, las universidades, las organizaciones
ambientales y las entidades gubernamentales pueden ser recursos para tales
tareas.
Una vez que la identidad y las relaciones de los elementos naturales de un
paisaje se han entendido, hay seis principios que deberían ser tomados en
consideración en el proceso de planificación del sitio (Tabla 2.6.1).
Al seguir estos principios, usted entenderá mejor las restricciones y las
oportunidades del paisaje de su sitio. La buena planificación de un sitio dicta
que su selección debería evitar las restricciones y trabajar con las
oportunidades que están disponibles. Una vez que los sitios apropiados al nivel
del paisaje son identificados para el desarrollo, es importante examinar los
sitios en detalles más cercanos.
La escala del sitio. A la escala del sitio, el
desarrollo afecta la salud, la reproducción y la mortalidad de las plantas y
animales individuales. Los ejemplos de estos efectos en el nivel del sitio
incluyen la vida silvestre siendo forzada a evadir estructuras y carreteras, la
vida silvestre siendo cazada por animales domésticos recién introducidos, o
conflictos creados por un incremento de contacto humano con la vida
silvestre.
Estos efectos se suman a lo que es llamada una zona de disturbios (Figura
2.6.4). Una zona de disturbio es definida como el área alrededor de una casa,
una carretera o una urbanización en la cual el valor del hábitat para plantas y
vida silvestre es reducido significativamente por la actividad humana y las
estructuras.
A pesar de que los efectos del nivel del sitio causados por un desarrollo son
importantes de tomar en consideración en una localidad en particular, debería
tener presenta que estos efectos, cuando se unen a desarrollos existentes o
futuros, tienen de igual manera un impacto profundo en la escala del paisaje.
Cuando los efectos de nivel del sitio y las zonas de disturbio se acumulan en
una escala mayor son considerados efectos a nivel del paisaje.
La meta primordial de una buena planificación de sitio es reducir en tamaño
una zona de disturbio individual de un desarrollo y exponer las oportunidades
para hacer resaltar el hábitat de la vida silvestre. De nuevo, un inventario de
las plantas del sitio, la vida silvestre y el hábitat de la vida silvestre
debería anotar la importancia de cada artículo inventariado, al igual que un
mapa demostrando claramente la relación de espacio de estas características.
Este inventario y el mapa deberían de ser comparados muy de cerca con el
inventario de la escala del paisaje para asegurarse de que a las prioridades que
coinciden se les da la consideración primordial y que la importancia del
fenómeno de la escala de sitio no se vaya a pasar por alto.
Una vez que hay un entendimiento de los elementos naturales al nivel del
sitio, hay cuatro principios que se aplican para minimizar el tamaño de una zona
de disturbio (Figura 2.6.4).
Siguiendo estos ejemplos y esos del nivel del paisaje, es posible minimizar
los impactos negativos causados por el desarrollo humano y ayudar en la
preservación de un ambiente biológicamente rico y diverso . Eso, a cambio,
significa un ambiente más saludable y seguro para cada quien.
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